Uso y abuso de benzodiacepinas

Cuando hablamos de adicción a drogas, se nos vienen a la cabeza sustancias como la cocaína, éxtasis, heroína, Cannabis, o incluso alcohol. Pero pocas veces recordamos que algunos fármacos son adictivos. Quizás pensamos que, al ser recetados por profesionales de bata blanca, no suponen ningún riesgo para nuestra salud. Pero nada más lejos de la realidad: las benzodiacepinas son adictivas.

  1. ¿Qué es la farmacodependencia?
  2. Clasificación de BZD
  3. Mecanismo de acción de estos fármacos
  4. ¿Tolerancia, dependencia, o adicción?

¿Qué es la farmacodependencia?

La farmacodependencia es sufrir adicción a fármacos o medicamentos, y suele tener tres elementos característicos:

  1. Existe un compuesto psicoactivo con efectos considerados merecedores de ser reexperimentados. Las sustancias psicoactivas alteran el Sistema Nervioso Central, provocan cambios de humor, conducta y cognición.
  2. Instauración de un condicionamiento operante en el cual el benzodiacepina actúa de reforzador.
  3. Presencia de estímulos que aparecen cuando se administra la medicación y pueden asociarse a sus efectos.

Las adicciones a sustancias psicoactivas deben tratarse en centros especializados, como Instituto Castelao, ya que, como cualquier otra enfermedad mental, requiere de tratamiento.

Clasificación de benzodiacepinas

Según para lo que sean creadas, las benzodiacepinas pueden ser:

-Tranquilizantes mayores (neurolépticos). Es decir, utilizadas para combatir conductas psicóticas como la esquizofrenia, procesos maníacos o depresión.

-Tranquilizantes menores (ansiolíticos): utilizadas para tratar conductas y comportamientos neuróticos.

-Somníferos (o sedantes): para combatir trastornos funcionales y el insomnio, las benzodiacepinas son utilizadas en la práctica médica, para combatir también la ansiedad y otros estados emocionales y/o afectivos.

Mecanismo de acción de estos fármacos

Así, sabemos qué son las benzodiacepinas pero no cuál es su mecanismo de acción. Las BZD son depresores del sistema nervioso central. Actúan fundamentalmente sobre el sistema límbico con propiedades sedantes y ansiolíticas.

Estos medicamentos son recetados por médicos aun siendo sustancias psicoactivas que pueden despertar la enfermedad de la adicción y crear dependencia. De hecho, las personas que consumen BZD por un periodo de tiempo prolongado, sufren el síndrome de abstinencia cuando pretenden dejar de medicarse. Algunos de los efectos de dicho síndrome pueden ser: excitación, nerviosismo, dolor de huesos, convulsiones, ansiedad, dolores musculares, insomnio, problemas intestinales, deterioro de la concentración y de la capacidad de atención.

¿Tolerancia, dependencia, o adicción?

Cabe señalar la diferencia entre tolerancia, dependencia y adicción. La tolerancia es necesitar cada vez más cantidad de droga para obtener los mismos efectos. La dependencia en cambio es la adaptación, creada por el consumo continuado, de las neuronas a la droga; esto genera necesitar la sustancia para continuar con tu vida rutinaria. Y caso a parte es la adicción: enfermedad mental y crónica que implica cambios de actitud y comportamiento en el sujeto generándole consecuencias negativas en todos los ámbitos de su vida.

El consumo prolongado de benzodiacepinas, causa dependencia psíquica, física, tolerancia y síndrome de abstinencia; por lo que se debería crear en los médicos buenos hábitos de prescripción de estos fármacos para evitar su uso irracional. Más divulgación sobre los efectos de su consumo podría mejorar la calidad de vida de quienes los ingieren.

Aunque es una enfermedad crónica, recuperarse de la adicción es posible siguiendo un tratamiento terapéutico especializado en este ámbito. El tratamiento es un proceso, no un suceso, con lo cual hay que tener paciencia y constancia para hacerlo bien hasta el final, dejándose llevar siempre por el equipo terapéutico y médico especializado en adicciones.

Ya que el consumo continuado de sustancias psicoactivas modifica la estructura cerebral afectando a las neuronas, en el tratamiento se trabaja desde un enfoque cognitivo conductual, para enseñar al paciente a cambiar hábitos y comportamientos; trabajando también sobre principios y valores que se deben adquirir para mantener una vida saludable en abstinencia, es decir, alejados del consumo de sustancias psicoactivas sean del tipo que sean. Porque recordemos que la adicción es una enfermedad crónica; por lo que hay que prolongar la recuperación a lo largo de la vida.

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