una costumbre más extendida de lo que semeja

El aye-aye (Daubentonia madagascariensis) es, seguramente, uno de los primates más extraños. Su aspecto para ciertos resulta prehistórico, para otros, prácticamente alienígena, y la morfología de su mano no ayuda a progresar esta concepción.

El dedo central del aye-aye es radicalmente diferente al resto de los dedos de la mano, y diferente asimismo de los dedos de cualquier otro primate. Sus falanges están excepcionalmente alargadas y delgadas, transformando el dedo en una suerte de apéndice más similar a una sonda. En verdad, esta es su primordial función: el aye-aye usa este dedo habitualmente para introducirlo en las fisuras de los árboles y extraer larvas, insectos o cualquier otro animal que llevarse a la boca.

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