treinta y cinco millones de dólares americanos dejan los migrantes venezolanos al fisco de Perú

Los migrantes y asilados venezolanos producen un impacto fiscal neto de ciento treinta y nueve millones de soles (unos treinta y cinco millones de dólares americanos) en Perú, un valor que podría escalar en un ciento trece por ciento si el país andino impulsase políticas públicas eficaces en favor de la inserción laboral y económica de esta población migrante.

De esta forma lo descubrió este jueves el economista David Licheri, a lo largo de la presentación del primer estudio elaborado por la Cámara Venezolana Peruana de Empresarios y Ejecutivos (Cavenpe) y la Konrad Adenuaer Stiftung (Kas), que midió el impacto económico real y potencial de la migración venezolana en Perú.

El informe estima que el ingreso fiscal de esta población en el país andino asciende en nuestros días a trescientos nueve millones de soles (unos setenta y siete de millones dólares estadounidenses), dejando un impacto positivo neto de ciento treinta y nueve millones.

No obstante, alarma de que la contribución potencial de los asilados venezolanos podría escalar en un ciento trece por ciento y llegar a un saldo neto fiscal de doscientos noventa y seis millones de soles (unos setenta y cuatro millones de dólares americanos) si Perú «corrigiera» las barreras legales, administrativas y prácticas que entorpecen su inclusión laboral y económica.

Suprimir barreras

Alén de la emergencia de flexibilizar los procesos de regulación migratoria, Licheri resaltó la necesidad de facilitar la contratación de extranjeros, con lo que instó al Gobierno peruano a valorar la supresión de los porcentajes limitativos que limitan su contratación y retribución.

En esa línea, el estudio asimismo sugiere impulsar programas de financiamiento que fortalezcan los emprendimientos de la población migrante.

También, a fin de darles mayores garantías para el ejercicio de su profesión en el país de acogida, el informe insta a las autoridades peruanas a reducir los costos para el reconocimiento de títulos profesionales y conceder más comodidades para el trámite de colegiatura, aparte de fomentar programas de inserción laboral.

Licheri mentó asimismo la relevancia de intentar un mayor acceso a servicios sociales y de salud, tras rememorar que, a la data, apenas un siete por ciento de los asilados venezolanos en Perú tiene acceso al Seguro Integral de Salud (SIS).

Por último, el estudio exhorta a los diferentes niveles del gobierno a promover espacios de encuentro entre la población asilada y de acogida y también incorporar campañas de sensibilización «para mudar las percepciones y estereotipos con respecto a la migración venezolana».

Un millón de venezolanos

Licheri recordó que Perú es, tras Colombia, el país que cobija a más migrantes venezolanos del planeta, con más de un millón llegados desde dos mil dieciseis.

Conforme el estudio, el cuarenta por ciento de la población asilada venezolana en el país andino cuenta con educación superior completa y el noventa por ciento es a nivel económico activa.

«Es una población muy educada y joven, presta a trabajar y buscar ocasiones para ejercer las habilidades que han aprendido anteriormente», afirmó el economista.

Licheri resaltó, no obstante, que más o menos un sesenta por ciento trabaja entre ocho y doce horas al día por un salario que fluctúa entre los seiscientos y los mil doscientos soles (ciento cincuenta y trescientos dólares americanos), al tiempo que el salario mínimo está fijado en novecientos treinta soles (unos doscientos treinta dólares americanos).

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