Por qué razón nos cuesta dormir cuando hay luna llena

Una investigación ha observado que el ritmo del sueño está acompasado con el ciclo lunar, con independencia de si vives en la urbe o bien con una tribu nómada

¿Te cuesta dormir cuando hay Luna llena? Le ocurre a bastante gente. Una investigación de la Universidad de Washington ha comprobado que el ritmo del sueño está acompasado con el ciclo lunar, con independencia del origen étnico y social y cultural, y del nivel de urbanización de una población. El estudio se ha publicado en la gaceta Science Advances.

Conforme los estudiosos, el instante y la duración del sueño han evolucionado durante la historia de la humanidad mediante los cambios en la organización social y las necesidades de la subsistencia. Los cazadores colectores nómadas programaban el comienzo del sueño tras el anochecer en tanto que los humanos tienen una visión limitada en ambientes poco alumbrados. O sea, estaba demasiado obscuro para que apresar o bien recoger fuera seguro.

¿Qué debe ver la Luna con todo esto?

Antes que hubiese la luz artificial, la luz de la Luna era la única fuente libre para alumbrar la actividad nocturna de los humanos.

La luz de la Luna es tan refulgente que es razonable imaginar que, en ausencia de otras fuentes de luz, nuestro satélite habría tenido un papel esencial en la actividad nocturna y el sueño de los humanos.

La luz lunar ya modula la actividad nocturna en organismos que van desde las larvas de invertebrados hasta los primates, conforme mostró una investigación de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

El establecimiento de las sociedades industriales, con una extensa disponibilidad de fuentes de luz artificial, dejó a los humanos acomodar sus patrones de sueño y vigilia. De esta manera, se han creado ambientes bien alumbrados o bien oscurecidos que aíslan a los humanos de los ciclos naturales.

Estos ambientes asimismo alteran el reloj interno del cerebro. Este reloj controla todos y cada uno de los ciclos biológicos y, por consiguiente, conforme el ambiente que nos rodee, puede producir un retraso en el comienzo del sueño y una menor duración de este, conforme una investigación financiado por la Fundación Nacional de la Ciencia de EE UU.

De esta forma influye la Luna en la duración del sueño

El ciclo lunar hace referencia a los veintinueve con cinco días que tarda la Luna en orbitar la Tierra. Este tiempo es equivalente a un mes lunar. Los estudiosos de la Universidad de Washington usaron medidores de muñeca para revisar si había sincronización entre el ciclo lunar y las horas de sueño.

Para contrastar los datos, se sometieron a la prueba noventa y ocho habitantes de las comunidades indígenas Toba/Qom en Argentina. Entre los participantes había quienes tenían acceso a la electricidad y quienes vivían sin acceso a ella. Por otra parte, asimismo participaron cuatrocientos sesenta y cuatro estudiantes de un ambiente enormemente urbanizado como es la urbe de Seattle, en Washington, E.U..

Los voluntarios durmieron prácticamente una hora menos en los días precedentes a la luna llena

Los resultados descubrieron que, por norma general, en los 3 colectivos, los individuos se acostaron después y durmieron menos en los días anteriores a la Luna llena. Equiparando las distintas comunidades, la duración del sueño total cambiaba a lo largo del ciclo lunar en una media de cincuenta a sesenta minutos. Cuando en el momento de acostarse, difería en unos treinta minutos.

Conforme apuntan en el estudio, esto se podría deber a que los días anteriores a la Luna llena su luz está libre a lo largo de las primeras horas de la noche, en comparación con los días siguientes, en que la Luna sale después.

En el estudio se apunta que cabría descubrir la repercusión de la gravedad, un indicador más fiable de la fase lunar, lo que podría tener un efecto concreto conforme la hora del día en nuestro querido y dulce sueño.

De esta manera ha alterado el sueño durante la historia

Los científicos estiman que los patrones de sueño de los humanos han alterado conforme se ha ido desarrollando una mayor inteligencia, una teoría que se explica en artículo de la Universidad Estatal de Arizona.

Nuestros ancestros más viejos dormían en ramas o bien otros lugares improvisados. Esto impedía que su reposo durara muchas horas por el riesgo de ser atacados por predadores.

Con el tiempo, los homínidos comenzaron a dormir en lugares más protegidos y estables, como en el suelo de las grutas, y esto les dejó gozar de un sueño más profundo y prolongado. Por su parte, la mayor duración y calidad del sueño dejó el desarrollo de una mayor inteligencia.

En una investigación de la Universidad de la ciudad de Toronto se sugirió que los primeros Homo tuvieron la ocasión de manipular sus ambientes, con lo que podrían haber mejorado significativamente su calidad del sueño. Asimismo concluyeron que el control del ambiente del sueño habría sido esencial para la migración a latitudes más frías fuera del África ecuatorial.

Moonstruck sleep: Synchronization of human sleep with the moon cycle under field conditions

Chronobiology by moonlight

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