Pintar puede ser el secreto de la felicidad

Muy pocas personas toman un momento para rejuvenecer o para observar el movimiento de sus emociones. Estamos en una época en la que todo se mueve muy rápido, a menudo nos ponemos a prueba, el tiempo pasa muy rápido y tendemos a olvidarnos. Uno puede ser constantemente solicitado por un montón de distracciones, uno tiene que estar aquí y allí al mismo tiempo. Y si estás abrumado por todos esos elementos externos, puedes caer rápidamente en la depresión. Es cuando tienes que reaccionar para recuperar la paz. Para ello, puedes confiar en la pintura para separarte del mundo y recuperar el equilibrio.

Dar sentido a la vida con el dibujo

Una actividad artística como la pintura o el dibujo puede desarrollar tu imaginación y cultivar tu capacidad de estar centrado en una cosa. El proceso de elaboración de un lienzo, lleva al desarrollo de la habilidad técnica, y a la autorrealización. Una vez concentrado en un papel de dibujo, nada importa. La pintura es a la vez una herramienta de expresión y una forma de crear conexiones contigo mismo y con los demás.

Empezar a pintar

Antes de pintar para ser más feliz, es importante ponerse en condiciones óptimas y esto pasa por pasos simples.

Elegir un ambiente tranquilo y cómodo

Lo más importante es estar en un lugar tranquilo y, si es posible, muy bien iluminado. La práctica de la pintura es también una experiencia sobre uno mismo y lo que se va a lograr debe reflejar exactamente tu estado de ánimo en ese momento. Puedes poner música que te inspire para crear el ambiente que necesitas.

Entrar en una fase de introspección

El tiempo de observación e introspección es importante, te recomendamos que mires libros con bellas ilustraciones para encontrar imágenes inspiradoras. Lo importante es encontrar una imagen en un libro o en tu mente que sea capaz de despertar el deseo de pintar.

Entrenarse antes de pintar

Pintar una o dos horas al día te permitirá olvidarte de tus problemas cotidianos. Es un tiempo dedicado solo a ti. Para concentrar tu atención en el lienzo, es importante calentar. Al comienzo de la sesión (el primer cuarto de hora), vas a tomar una hoja u otro soporte, como un papel acuarela por ejemplo, para probar libremente cada color y empezar a pintar. Puedes coger algunos pinceles, pintura y lápices para empezar a dibujar lo que se te ocurra. Si no estás cómodo, también puedes experimentar el color, este pequeño ejercicio diario te permitirá explorar tu estilo.

Practicar al menos una hora al día

Si pintas todos los días, practicarás con regularidad para progresar paso a paso. En cada sesión, podrás ver tu progreso y saborear el momento cotidiano que dedicas a la pintura. La práctica de este arte te permitirá abrirte más fácilmente al mundo que te rodea. Poco a poco, te sentirás mejor en tu vida y serás más feliz. ¡Con el dibujo o la pintura, tu mente se calmará! Además, gracias al arte, vas a desarrollar tu lado creativo y mejorar todas tus habilidades cognitivas.

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