Personas con discapacidad orgánica, abocadas a menos ingresos y más gastos

De igual modo, Graner se ha referido a la «invisibilidad cotidiana» que padece el colectivo y que se refleja en el estudio mediante estas cifras: el cincuenta y dos por ciento de la muestra recibe comentarios sobre el ahínco y/o la voluntad personal; al tiempo que el sesenta y cinco,5 por ciento debe dar explicaciones «de forma constante» por su situación.

«No se te nota», «no es verdad» o «estás exagerando», son ciertas oraciones más frecuentes que deben percibir las personas de este colectivo que, además de esto, se padezca de forma más marcada en el caso de las mujeres, conforme la encuesta.

Concretamente, el setenta por ciento de las mujeres han asegurado haber debido justificar su situación, frente al sesenta y cinco por ciento de los hombres; y el cincuenta y seis por ciento de las mujeres encuestadas ha recibido comentarios sobre el ahínco, frente al cuarenta y tres con cinco por ciento de hombres.

Esta situación, conforme recoge el estudio, asimismo se ha vivido en situaciones de ocio. En este campo, el setenta,9 por ciento de los encuestados ha asegurado que ha debido irse alguna vez de un acontecimiento o sitio por carencia de adecuación y un sesenta por ciento ha tenido contrariedades para acceder o continuar en un acto de su interés. «Solo cuatro de cada diez personas del colectivo puede acudir a actos de ocio cuando ignora las peculiaridades del sitio o de la actividad», ha apuntado Graner.

El ritmo y la duración de la actividad, las restricciones o el acceso a las instalaciones sanitarias (baños), la agresión de elementos del entorno (luz, sol, calor, químicos) o las restricciones arquitectónicas son las primordiales razones marcadas por los preguntados.

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