Lamarckismo Renovado: ¿Revolución Biológica?

La Evolución de la Teoría Evolutiva: De Lamarck a la Epigenética

Antes de que la teoría de la evolución por selección natural rompiera moldes en el mundo científico gracias a Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, existía un naturalista francés llamado Jean-Baptiste Lamarck que trazó el esbozo de lo que hoy entendemos como evolución. En su obra «Filosofía zoológica», lanzada al público en 1809, Lamarck sugirió que los seres vivos no aparecieron en su forma actual de manera espontánea, sino que son el resultado de transformaciones sucesivas, originadas en organismos más sencillos.

El Pensamiento Lamarckiano: Más Allá de la Herencia de los Caracteres Adquiridos

Lamarck no solo popularizó la idea de que los rasgos desarrollados en la vida de un ser pueden transmitirse a su descendencia, un concepto conocido como herencia de los caracteres adquiridos, sino que también creía en la influencia del ambiente como modelador de los organismos. En su visión, la necesidad no solo crea la función sino también el órgano. Sin embargo, la ciencia moderna nos ha demostrado que la evolución opera principalmente a través de la variación genética y la selección por el ambiente, no de la función a la forma.

El Renacimiento Lamarckiano en el Siglo XXI: Epigenética

La epigenética, un campo relativamente reciente de la biología, se asemeja al concepto de los «post-it» en un libro de instrucciones genómicas. Nuestro ADN, compuesto por las bases A, C, G y T, se manifiesta en estructuras llamadas genes, los cuales dirigen la producción de proteínas. La epigenética se encarga de marcar el ADN con modificaciones químicas que afectan cómo se leen los genes, sin alterar la secuencia subyacente.

La Misinterpretación de la Epigenética Como Lamarckismo

A pesar de que la epigenética implica una herencia de caracteres adquiridos, sería incorrecto asimilarla al lamarckismo. La diferencia fundamental radica en que, para Lamarck, la transmisión de rasgos adquiridos es intrínseca a la vida, mientras que la epigenética muestra una propiedad emergente de la evolución. Los cambios epigenéticos son respuestas adaptativas que pueden ser seleccionadas por el ambiente, y no el motor principal del cambio evolutivo.

La Epigenética Frente a la Selección Ambiental

En la actualidad, reconocemos que la variación y la selección ambiental son los ejes centrales de la evolución. La epigenética añade una capa de variabilidad hereditaria, pero esta también está sujeta a la selección por el entorno. No se puede escapar del principio de la selección natural, que funciona como un filtro que determina qué características son beneficiosas y cuáles no. La epigenética es un descubrimiento transformador en biología, pero no debe ser confundido con el lamarckismo.

En Conclusión

La herencia de rasgos adquiridos, ya sea a través de la epigenética o cualquier otro mecanismo, es un componente del complejo proceso evolutivo, pero no altera el hecho de que la selección ambiental es quien tiene la última palabra. La epigenética no resucita el lamarckismo, sino que refleja la plasticidad y complejidad de la vida y su constante interacción con el medio ambiente.

Referencias del Debate Científico

Para aquellos interesados en profundizar más en la relación entre el lamarckismo y la epigenética, pueden consultar los trabajos de Loison (2018 y 2021), los cuales aportan una visión histórica y filosófica sobre cómo la herencia epigenética se integra en la teoría evolutiva contemporánea. Estos textos ofrecen una perspectiva enriquecedora sobre cómo los descubrimientos recientes dialogan con teorías pasadas, y cómo la ciencia evoluciona a medida que acumulamos nuevo conocimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *