Es así como los ciberdelincuentes sacan provecho de las teorías de la conspiración

Cuando Fb suprimió de su plataforma a docenas de conjuntos antigubernamentales “Freedom Convoy” de Canadá a inicios de este año, no lo hizo debido al extremismo o las conspiraciones que abundaron en los diferentes movimientos de queja. Fue pues esos conjuntos eran dirigidos por estafadores para conseguir dinero de forma ilegal. Extensas redes de spammers y especuladores, ciertos con sede en lugares tan lejanos como Vietnam o Rumania, habían establecido conjuntos de trabajo usando cuentas de Fb falsas o pirateadas en un intento de hacer dinero con la agitación política.

Hacer dinero con la indignación política

Que las redes extranjeras de estafadores de las redes sociales se hayan aprovechado de un tema político divisivo no es nada nuevo. Ya antes de las investigaciones sobre las operaciones de las factorías de trolls rusas a lo largo de las elecciones presidenciales de USA, y los enfrentamientos de la guerra cultural por la moderación del contenido, uno de los mayores retos a los que se encaraban las plataformas de redes sociales eran los especuladores que promocionaban noticias falsas y spam a cambio de dinero simple. Cientos y cientos de sitios que imitaban a medios lícitos promocionaban su contenido en las redes sociales y conseguían jugosos ingresos promocionales del tráfico que producían.

Plataformas como Fb han tomado medidas enérgicas contra esas actividades fraudulentas desde el año dos mil dieciseis, mas la industria mundial de la desinformación continúa y se está expandiendo cada vez con más potencia. En los últimos tiempos, estas redes de desinformación con fines de lucro se han aprovechado de la popularidad de los movimientos conspiranoicos y los conjuntos de extrema derecha en Internet, creando contenido dirigido a los participantes de la manifestación contra las vacunas y a los seguidores del opaco conjunto QAnon.

Desinformación con ánimo de lucro

Es bastante difícil saber el alcance preciso de la industria de la desinformación, ya que marcha como una parte de una economía furtiva y se presenta en múltiples formas. Aparte de las factorías de contenido y los esquemas de ingresos promocionales, existen empresas privadas en el mundo entero que son contratadas para crear un compromiso falso o fomentar la publicidad política. Solo en dos mil veintiuno, Fb afirmó que suprimió cincuenta y dos redes de repercusión ordenadas en treinta y dos países que procuraron dirigir o corromper el discute público por objetivos estratégicos.

Además de esto, las redes pequeñas pueden tener un impacto exorbitante si emplean con eficacia los conjuntos on-line para organizarse y colectar fondos. En el caso de las cuentas de Freedom Convoy, muchos de los conjuntos de Fb más grandes implicados parecían estar dirigidos por cuentas falsas o factorías de contenido procedentes de abundantes países. Fb suprimió a muchos de estos conjuntos, mas no antes que los partidarios del Convoy recaudaran más de siete millones de euros en crowdfunding y produjesen una atención extendida en las redes sociales.

Un entramado realmente bien planeado

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