el robot de Apple para reciclar teléfonos

Las cantidades no dejan sitio a dudas

Cada dispositivo electrónico cuenta con pequeñas cantidades de metales bien interesantes, como el oro. Los robots de Apple son capaces de trabajar de forma muy eficaz. El oro y otros metales que poseen 1 tonelada de iPhone, es el equivalente a remover ciento cincuenta toneladas de material en la naturaleza, lo que supone un esencial ahorro. El oro y esos otros metales pueden volver a usarse adecuadamente para nuevos dispositivos.
A lo largo del año dos mil veinte, y conforme un informe de la compañía, el reciclaje de dispositivos evitó que treinta y nueve toneladas de desechos terminarán en vertederos ilegales, donde más tarde son mandados a países en vías de desarrollo y que no logran efectuar los procedimientos adecuados, cayendo estos materiales a cargo de particulares. La compañía puso en marcha unos años un procedimiento por el que puedes dar tu viejo dispositivo en una Apple Store y conseguir un descuento en la próxima en la adquisición de tu siguiente aparato. De este modo, se asegura que el dispositivo cae en las manos adecuadas y es adecuadamente reciclado, al unísono que el cliente del servicio consigue un descuento interesante.

La polémica del cargador

El año pasado dos mil veinte, la compañía anunció que no iba a incluir en la caja de los nuevos iPhone, la serie doce, el cargador. Ha esgrimido razones medioambientales, en tanto que se trata de un artículo que todos tenemos en casa. ¿Quién no aprovecha un cargador de un año para otro? Los cargadores de los dispositivos cuentan con un sinnúmero de metales y plásticos, que han de ser procesados y más tarde reciclados, esto último no ocurre siempre y en todo momento si el consumidor no está correctamente mentalizado. Esta resolución fue muy polémica en su instante, en tanto que ciertos usuarios se sentían engañados por no tener un cargador en la caja.

No obstante, las cantidades para Apple no han dejado sitio a dudas. Ha logrado que el tamaño de la caja sea bastante más pequeña, y que, por ende, en el momento de efectuar los envíos desde las factorías a los distribuidores se aprovechen mejor los portes. Una razón de pura física, donde ya antes entraban un número determinado de cajas, ahora lo hace en un setenta por ciento más. El resultado es obvio, minoración de la huella de carbono y de emisiones tóxicas al medioambiente. Tanto Daisy como Dave son un punto de inicio para lograr un ambiente considerablemente más afable y eludir que nuestros restos digitales caigan en malas manos.

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