El negocio de los datos en la era artículo-derechos civiles

La gaceta Vice denunció al broker de datos SafeGraph por vender los datos de localización de personas que visitaban Planned Parenthood, la red nacional de clínicas de salud reproductiva de los EE. UU. Eran datos en tiempo real, realmente útiles para la clase de acoso que caracteriza las campañas antiabortistas. Mas la oferta de datos puede proyectarse en cualquier dirección. Puede ser retroactiva, cara mujeres que ya han ejercido su derecho cuando aún lo tenían, con consecuencias que no podemos adelantar. O puede ser precautoria y usar una relación de buscas en Google, llamadas telefónicas, pagos con tarjeta y aplicaciones de control del ciclo menstrual para advertir a aquellas mujeres que podrían intentar viajar a aquellos estados que garanticen el derecho a abortar.

El Senado de Carolina del Sur ha introducido una ley que prohíbe ofrecer o publicar información sobre lugares o formas de abortar legalmente en otros estados o transportar a alguien a otro estado con la pretensión de abortar. La ley anima a que cualquier ciudadano presente la demanda. Los datos que venden los data brokers podrían formar la prueba precisa para denunciar a la mujer que trate de interrumpir su embarazo, mas asimismo para incriminar a su taxista, a su hermana o a su novio. Un histórico de geoposicionamiento nos afirmaría dónde vive, dónde adquiere y dónde trabaja. Información valiosa cuando el propósito es hostigarla hasta la extenuación.

El derecho constitucional a interrumpir el embarazo a lo largo de los primeros 3 meses de gestación es solo uno de los múltiples derechos que la nueva sensibilidad de la justicia de Norteamérica podría quitar en el futuro próximo, lo que podría marcar tendencia en otras unas partes del planeta. El mercado de compra y venta de datos está dispuesto para considerablemente más retrocesos. Affinity Answers, el data partner del gigante Oracle, ofrece listas de personas asociadas a Planned Parenthood y asimismo a la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP), la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) o el Conjunto Nacional de Trabajo para la defensa de Gais y Lesbianas. Si anulan el caso Lawrence contra Texas, por el que la Corte Suprema de los USA declaró inconstitucionales las leyes que criminalizan la homosexualidad, en el primer mes del verano de dos mil tres, las aplicaciones como Grindr o Tinder habrán transformado a sus usuarios en la meta de la vigilancia de vecinos, familiares, profesores y colegas. No debemos aguardar a que esto ocurra. La existencia misma de esas bases de datos es peligrosa en un planeta donde los aeroplanos llegan a todas y cada una partes mas los derechos no.

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