El déficit de talento digital en España mejora tras la pandemia, mas se sostienen siete mil vacantes anuales

La acelerada transformación digital de las compañías españolas tras la pandemia, impulsada por las políticas europeas, amenaza con agudizar el déficit de especialistas TIC este país.

En dos mil veintiuno, unas siete mil situaciones del ámbito de servicios TIC se quedaron sin cubrir por carencia de competencias, si bien en las profesiones vinculadas a la informática, la tasa de paro apenas llega al tres por ciento . Anualmente, el mercado ya contrata entre treinta y cinco y cuarenta ingenieros y técnicos digitales, mas con extrema complicad.

Esta es una de las primordiales conclusiones del IV estudio ‘Empleabilidad y Talento Digital 2021’, elaborado por la Fundación VASS y la Universidad Autónoma de la capital española. En este informe han participado ciento sesenta y cinco enseñantes universitarios y cerca de mil estudiantes de los últimos cursos de ingeniería informática de veinticinco universidades españolas, como cincuenta y ocho especialistas de cuarenta y seis compañías líderes en el campo digital.

José Ramón Seoane, directivo general de la Fundación de la Universidad Autónoma de la capital de España, ha presentado esta mañana en la capital de España este informe en un acto que ha contado asimismo con la participación de Antonio Fernández Écker, subdirector general de Emprendimiento y Talento Digital del Ministerio de Temas Económicos y Transformación Digital; Sara Álvarez Morales, Talent Acquisition Mánager del Conjunto Adecco; Virginia Joven, jefe de integración de Talento en Telefónica; Pablo Trinidad, coautor del estudio y subdirector de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla, y el directivo de la Fundación VASS, maestro de la Universidad Autónoma de la capital de España y responsable de este estudio, Antonio Rueda.  A la vista de los resultados del informe, Rueda advierte que “España debería crear uno con tres millones de especialistas TIC para cubrir los propósitos marcados por la Comisión Europea de cara a dos mil treinta, mas con los ritmos actuales no llegaríamos a los cuatrocientos.000 en ese tiempo. Además de esto, conforme nuestras previsiones, la falta de perfiles técnicos se agudizará, a razón de cincuenta.000 profesionales auxiliares cada año”.

A causa de la pandemia, las compañías del ámbito de servicios TIC se han transformado en un motor de creación de empleo muy potente, particularmente en el campo de los servicios digitales. En los últimos 5 años, su facturación ha crecido un veintidos por ciento, desarrollo en el que juega un papel muy significativo el subsector de servicios digitales, que ha visto como se ha aumentado su facturación un +9,7 por ciento en dos mil veintiuno.

No obstante, y pese a que el número de jóvenes que desean estudiar y trabajar en estas especialidades es cada vez mayor, solo son ocho mil ciento cuarenta y siete los egresados de disciplinas informáticas que se integran claramente al mercado de trabajo, una cantidad muy pobre para las más de catorce empresas con procesos de contratación activos para especialistas TIC. “En estos tiempos de escasez de materiales para el campo de las TIC, no debemos olvidar que la materia prima esencial de la digitalización es el talento”, ha añadido Rueda, puesto que a su juicio “a raíz de la pandemia, hemos vivido una aceleración de todo el proceso de transformación digital”.

Otro de los inconvenientes que pone de relieve el estudio Empleabilidad y Talento Digital 2021’ es la carencia de capacidad de las universidades para hacer frente al déficit de talento digital. Desde el curso dos mil quince-dieciseis, más o menos veintisiete y treinta y uno jóvenes que pidieron plaza en el grado de informática se quedaron fuera por la incapacidad de absorción del sistema universitario.

Por este motivo, una gran parte de las incorporaciones técnicas provenientes de la universidad no vienen particularmente de ingeniería informática. Así, prácticamente la mitad (cuarenta y ocho con cinco por ciento ) de estas contrataciones proceden de otras carreras, como telecomunicaciones, física, matemáticas u otras ramas de ingeniería.

“También hay que tener en consideración la tasa de abandono en estas disciplinas, que prosigue siendo muy alta”, ha añadido Sara Álvarez Morales, Talent Acquisition Mánager del Conjunto Adecco, quien ha insistido en la idea de que “a día de hoy la oferta y demanda no son proporcionales, en especial teniendo presente que la digitalización es una cosa que afecta a todos y cada uno de los campos y no solo a las compañías esencialmente TIC. La guerra por el talento, en consecuencia, he de ser una de nuestras mayores preocupaciones”.

Las crecientes necesidades del mercado hacen que las incorporaciones de procedencia extrauniversitaria, esencialmente procedentes de la Capacitación Profesional y los ‘bootcamps’, representen ya el cincuenta y tres por ciento del total.

En este sentido, el directivo general de la Fundación de la Universidad Autónoma, José Ramón Seoane, ha advertido que “en España no estamos tan mal tecnológicamente hablando en comparación con resto de Europa, mas urge la necesidad de contar con más profesionales de cara al dos mil treinta en este campo. Sobre todo, en el de las PYMES, donde estamos realmente bien posicionados, mas proseguimos tras la media europea”.

“De pacto con nuestro estudio, la opinión de los especialistas empresariales frente a la integración de talento extrauniversitario es, en general, positiva, ya que estos nuevos trabajadores acostumbran a agregar un grado de especialización suficiente para labores que no precisan de la preparación que tienen, cuando menos en el plano teorético, los jóvenes ingenieros, y que admiten sueldos más ajustados”, ha afirmado Antonio Rueda.

La integración de la mujer, una materia pendiente

La cuarta edición del estudio ‘Empleabilidad y Talento Digital 2021’ asimismo ha querido poner el foco en la situación de las estudiantes de carreras informáticas, tanto en el proceso de capacitación como en la integración laboral. Así, el informe resalta que la brecha de género en el campo educativo de las TIC prosigue estando muy presente, puesto que solo hay un dieciseis por ciento de estudiantes mujeres en las carreras de ingeniería informática, si bien consiguen mejores ratios de desempeño que sus compañeros de sala.

Las cantidades no son mejores en lo que se refiere a la finalización de los estudios, puesto que solo uno de cada 6 especialistas TIC y uno de cada 3 graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres. Estos datos representan una falta de vocaciones estructural, puesto que en etapas más tempranas de la educación los números son considerablemente más equilibrados. Y es que el cuarenta y siete por ciento de los estudiantes españoles en las ramas de bachillerato de ciencia y tecnología son mujeres.

Las cantidades de empleabilidad y capacitación femeninas en las carreras de informática y STEM son ahora aun peores de lo que eran hace veinte años. Mientras que la mujer sostenga una representación descubiertamente deficiente en el campo TIC, los objetivos de transformación digital de las compañías españolas proseguirán comprometidos”, advierte el directivo de la Fundación VASS. Algo en lo que asimismo ha coincidido Virginia Joven, jefe de integración de Talento de Telefónica, quien ha añadido que “se trata de una cuestión de educación de toda la sociedad, de hacer ver que en las propias universidades existen muchas titulaciones que no son STEM, mas que cuentan con muchas mujeres y sirven para asistir a la digitalización de las empresas”.

Por su lado, Antonio Fernández Écker, subdirector general de Emprendimiento y Talento Digital del Ministerio de Temas Económicos y Transformación Digital, ha señalado que “la de género es una de las brechas más esenciales en el proceso de digitalización teniendo presente que charlamos del cincuenta por ciento de la población. Y a ello se le suman otros desafíos como la brecha de la digitalización en la España vaciada o las desigualdades tecnológicas motivadas por la edad o el nivel económico”.

Pablo Trinidad, subdirector de Promoción y Estudiantes de la ETS de Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla, ha finalizado la presentación resaltando que “desde el campo formativo es esencial que trabajemos en nuestra imagen pública a fin de que las mujeres y cualquier persona escoja nuestras titulaciones en exactamente los mismos niveles de condiciones, sin tener en consideración corte de género”.

Las incorporaciones al mercado TIC escasean en las competencias precisas

El estudio de la Fundación VASS y la UAM asimismo ha investigado las competencias clave que el mercado de las TIC busca para satisfacer una creciente demanda de digitalización, tanto las habilidades técnicas y conocimientos (‘hard skills’) como las habilidades conductuales (‘soft skills’).

En este sentido, las compañías TIC españolas valoran en especial los conocimientos relacionados asociados al cloud computing, el desarrollo web front-end, el Big Data, las arquitecturas de microservicios y el control de las nuevas metodologías de trabajo. Con respecto a las ‘soft skills’, los resultados del estudio de la Fundación VASS revelan que las 4 competencias más esenciales para las corporaciones en España son: la capacidad para la colaboración y el trabajo en grupo, la adaptación flexible al cambio y a las nuevas situaciones, la capacidad de aprendizaje y la responsabilidad y el sentido del deber.

No obstante, el estudio prosigue reflejando una diferencia notable en el nivel que el mercado requiere para estas competencias y el que tienen los egresados universitarios una vez terminan sus estudios y se incorporan al planeta laboral. En este sentido, el Gap de Talento Digital marca una puntuación de cuarenta y cinco puntos sobre cien (siendo cien un nivel considerado inmejorable por los departamentos técnicos de las compañías contratantes). Si bien la cantidad baja levemente con respecto a los cuarenta y seis,8 puntos registrados en dos mil veinte, y en consecuencia semeja prosperar el déficit de talento, la magnitud de la brecha semeja señalar que estamos frente a un divorcio estructural entre lo que se enseña en la universidad y lo que las compañías precisan. En especial en el campo de los conocimientos técnicos, donde la brecha alcanza los cincuenta,9 puntos (sobre cien). Las ‘soft skills’, por su lado, presentan una brecha menor, de treinta y 6 con ocho puntos. Los jóvenes ingenieros sí tienen un talento más precisado en estas habilidades. Las compañías dedican una media de ciento cinco horas a ajustar la capacitación de los recién incorporados, empleando prácticamente tres.000 euros por persona contratada.

Los factores extrasalariales, lo más valorado por los jóvenes para seleccionar un empleo

En un entorno laboral donde la demanda de perfiles técnicos es considerablemente mayor que la oferta libre, los jóvenes que se estrenan en este ámbito no priorizan el sueldo inicial en el momento de escoger entre un puesto u otro. Conforme el informe ‘Empleabilidad y Talento Digital 2021’, los factores extrasalariales son más determinantes que el salario en el momento de seleccionar un empleo (más o menos un cincuenta y uno por ciento de la resolución total), aunque el salario cobra más relevancia que en la anterior edición.

La existencia de planes internos de capacitación resulta, esta vez, la palanca motivacional mejor valorada por los jóvenes para escoger o no una compañía donde trabajar. Le prosiguen aspectos como: contar con un plan de carrera claro, la estabilidad profesional, la existencia de un contrato indefinido, el nivel salarial inicial y el horario flexible.

Estas nuevas demandas de los jóvenes son fruto de profundos cambios en la activa empresarial, enmarcada en una apuesta por el trabajo a distancia, que afecta al ochenta por ciento de las labores y se ha perfeccionado al punto de fortalecer la productividad. “Sin embargo, esta situación asimismo ha perjudicado a la identificación del trabajador con la compañía y ha impulsado, con fuerza, la rotación en las compañías españolas”, ha señalado Rueda, agregando que “la primordial consecuencia es una competición por el ya escaso talento que se traslada a los costos, perceptibles en los propios sueldos de integración de jóvenes, que han llegado a acrecentar entre un doce por ciento y un dieciseis por ciento”.

Todas y cada una estas disfunciones en la carencia de personas y capacidades producen una pérdida de ocasiones de negocio directo (dejando aparte los efectos inducidos), que podría acercarse en más de1.400 millones de euros anuales; con una mengua asociada de colecta fiscal superior a los quinientos diez millones de año en año.

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