El «bum» de las cocinas norteñas

En los últimos tiempos el estilo norteño se ha instalado en las cocinas de medio planeta, llenándolas de muebles blancos, muy elegantes y funcionales

Los elementos de madera que recuerdan a la naturaleza son los preferidos de las cocinas escandinavas

El estilo norteño hace ya un tiempo que se expandió desde las cocinas escandinavas al mundo entero. Su éxito, logrado merced a un diseño fácil, muy elegante y funcional, ha hecho que en la actualidad poco a poco más casas españolas elijan este estilo para renovarse. El color blanco y los muebles de madera son los protagonistas de este estilo minimalista que cada vez está más de tendencia. Para lograr este aspecto debemos cuidar cada detalle y mudar todos y cada uno de los elementos de la cocina a fin de que creen armonía en su conjunto: desde las alacenas hasta el fregadero de cocina, pasando naturalmente por la encimera.

¿Qué elementos caracterizan esta clase de cocinas?

Si entramos en una cocina norteña, la primera cosa que va a llamar nuestra atención es la luz. Lo escandinavo tiende a rememorar a la naturaleza, a los espacios abiertos, de ahí que de ser posible siempre y en toda circunstancia debe haber luz natural. Si deseamos renovar nuestra cocina mas este no es viable, debemos cuidar al límite que la estancia esté bien alumbrada. En los países norteños la luz es escasa y de ahí que es muy apreciada: todo esta concebido para aprovecharla al límite.

En ese sentido, una cocina bien alumbrada va a parecer aún más extensa si es blanca. Este color, protagonista de los inviernos suecos y noruegos, va a estar presente en los muebles y hasta en la vajilla, lo que además de esto va a dar un aspecto muy elegante al sitio. Por otro lado, como afirmábamos, en este género de diseños el material preferido es la madera. Si no podemos aceptar los costos y cuidados que requiere este material no hay inconveniente, puesto que actualmente hay otros materiales que la imitan y que generan exactamente el mismo efecto: dar calidez en la mitad de tanta blancura. Además de esto, podemos poner alguna pequeña planta para sentirnos verdaderamente en la naturaleza mientras que cocinamos.

Tener un office espacioso es lo idóneo en estos casos, mas si no disponemos de tanto lugar podemos emplear nuestra imaginación y hallar soluciones prácticas como poner una mesa plegable en la que poder comer en conjunto.

En el momento de elegir los elementos de decoración, debemos tener precaución de no confundir «minimalista» con frío o bien sin gracia. Podemos recurrir no solo a las plantas, sino más bien a herramientas de cocina de madera colgadas en la pared, dejar los platos a la vista o bien colgar algún paño de cocina azul o bien verdoso para dar un toque de color que combine con la madera.

Vamos a cuidar los detalles y vamos a cuidar los elementos protagonistas de la cocina, como son la encimera, el fregadero y las placas. Para esto, sirven los criterios anteriores: que sean blancos o bien en tonos madera, y sin grandes ornamentaciones. Lo fácil, siempre y en todo momento mejor, en tanto que además de esto va a ser más práctico y funcional. No olvidemos que el principal objetivo es poder cocinar de manera cómoda.

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