De qué manera encarar una reforma integral

Hay ocasiones en que la resolución de hacer una reforma integral en casa se toma demasiado a la ligera. Hay que tener clarísimo si se está listo para encarar una obra de semejante magnitud, en tanto que puede finalizar minando la ética a más de uno. Especialmente si se vive en la residencia a reformar. En el artículo, hemos consultado a ACreformas, una compañía de reformas en Mallorca, sobre de qué forma llevar de la mejor forma posible una reforma integral en el hogar. De su testimonio hemos sacado varios consejos la mar de interesantes.

Ten claro lo que deseas

Quizá el consejo más claro que pudimos extraer de esta empresa de reformas en Palma es el de que ya antes de comenzar, debemos tener claro lo que deseamos alterar del hogar. No se puede iniciar una reforma con dudas y titubeos. Lo idóneo es examinar qué hay mudar y, sobre todo, si vale la pena, tanto en esmero, como en tiempo y dinero.

Existen ciertas obras que pueden alargarse en el tiempo o bien ser realmente costosas, y que, posiblemente no te merezcan la pena. Mas si decides ir cara adelante con la reforma, ve con todo, por el hecho de que después te puedes arrepentir.

Puedes adelantar trabajo a los profesionales mirando materiales y recursos a incorporar en la reforma. Por servirnos de un ejemplo, si vas a mudar el suelo de tu hogar, puedes ir echando una ojeada a los diferentes géneros de pavimento, o bien si en un supuesto, vas a alterar un aSeo o bien un baño por completo, una buenísima idea puede ser la de fisgar los sanitarios a instalar. Todo cuanto sea adelantar trabajo siempre y en toda circunstancia es bien recibido.

Consulta con profesionales

Una vez que tengas todo claro, deberás buscar a unos profesionales a fin de que hagan el trabajo. Te podría decir que te quedes con los que mejor encajen en tu presupuesto o bien con los que mejores recensiones tengan, mas francamente, quédate con aquellos que te den mejor impresión. De ahí que, que siempre y en todo momento aconsejan contactar con este género de profesionales en persona, y charlar frente a frente sobre la reforma. De esta forma vas a poder ver in situ si encajan con lo que buscas, o bien en caso contrario, debes continuar buscando…

Una vez hayas encontrado a los profesionales ideales, coméntales lo que deseas hacer y, sobre todo, déjate asesorar. Ellos van a tener una visión diferente a la tuya, más profesional, con lo que saben los posibles inconvenientes a los que te puedes enfrentar de hacer ciertas acciones. Con esto no afirmo que prosigas todo cuanto afirman a rajatabla. Pregúntale los pros y los contras de cada posible enfrentamiento y decide.

Psique abierta

Cuando ya esté todo más que hablado con la compañía de reformas, es hora de comenzar. En esta fase lo que aconsejan es armarse de paciencia. Y es que en las obras, digámoslo claro, acostumbran a aparecer algunos problemillas que pueden exender e inclusive encarecer el proyecto. No te desesperes, es lo más normal del planeta. Tienes idealizada la imagen de tu hogar renovado y es más que probable que, debido a determinados incidentes externos tanto a la compañía de reformas como a ti, no quede igual a lo que tienes pensado. De ahí que que lo mejor es tener la psique abierta.

Si ya te has concienciado de hacer una reforma integral, debes aceptar que no es un proceso fácil. Conque, sé paciente, confía en los profesionales y déjales trabajar.

Guarda algo de dinero

Si la compañía de reformas ya me ha pasado un presupuesto separado en el que se incluyen los materiales y la mano de obra, ¿para qué exactamente deseas guardar algo de dinero extra? Si has leído el punto precedente, vas a saber que en las obras hay imprevisibles. Esto es lo más frecuente del planeta y hay que encararlos. Conque, si ya eres siendo consciente de que puede acontecer esto, eso que llevas ganado.

De ahí que, guárdate una pizca de dinero con lo que pudiese pasar. No emplees todo tu presupuesto en el costo de la reforma. Reserva algo.

¡A gozar!

Sé que las reformas son un lío. El tiempo de espera, el dinero, el polvo, la suciedad… Mas ya ha pasado lo peor. Ahora queda el paso más fácil y más gratificante: DISFRUTAR.

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