De qué forma afectan los ataque de Trump a la anhelada visa de trabajo

Donald Trump
El número de empresas que han pedido visas H-1B es el más bajo desde dos mil quince.

Las visas H-1B han estado en la mira de Donald Trump desde el principio de su gobierno, en tanto que estima que su restricción va a frenar la inmigración

Las compañías han pedido menos visas de trabajo H-1B este primer trimestre de dos mil diecinueve, el número más bajo desde dos mil quince. La minoración de pedidos de esta visa afecta a los profesionistas extranjeros que desean trabajar en U.S.A..

El decremento podría estar ligado con las nuevas disposiciones de la administración Trump, que procuran limitar la inmigración y favorecer la asignación de visas a trabajadores aún más especializados, conforme han dicho las autoridades.

Por ley, todos los años se dan ochenta y cinco visas a través de 2 sorteos: veinte para graduados de maestrías o bien doctorados y sesenta y cinco para graduados de licenciatura.

Visas en Estados Unidos
De año en año Estados Unidos dan ochenta y cinco visas a través de 2 sorteos.

Como el número de peticiones excede sobradamente las visas que hay libres, se hace una lotería. Hasta hace poco, primero se sorteaban los espacios para los de maestría o bien nivel superior, y los que no alcanzaban un sitio eran incluidos con los egresados de licenciatura para participar en la lotería de las sesenta y cinco visas sobrantes.

Este año se invirtió el proceso.

A los egresados de maestría o bien superior se les dieron sesenta y cinco lugares y los otros veinte fueron divididos entre quienes no ganaron una visa en el primer conjunto y todos y cada uno de los egresados de licenciatura.

Es una medida que tiene como “objetivo progresar nuestro sistema de inmigración”, afirmó el directivo del Servicio de Ciudadanía y también Inmigración de U.S.A. (USCIS, en inglés), L. Francis Cissna en el primer mes del año de dos mil diecinueve.

De esta forma, USCIS estimó que aumentaría un dieciseis por ciento la cantidad de visas asignadas a trabajadores con niveles de estudio superior a la licenciatura. Algo que conforme esta visión estaría en sintonía con el orden de Trump de priorizar la mano de obra más especializada.

De momento, el resultado más perceptible ha sido la minoración de las peticiones de visas por la parte de las compañías. En comparación con el primer trimestre de dos mil dieciocho, dos mil diecisiete y dos mil dieciseis, de octubre a diciembre (año fiscal dos mil diecinueve) se solicitaron solo sesenta visas: dos mil trescientos menos que en dos mil dieciocho y cinco mil menos que en dos mil diecisiete.

La tasa de peticiones aprobadas asimismo redujo de forma notable, pasando de noventa y dos por ciento en el primer trimestre de dos mil diecisiete, a ochenta y tres por ciento en dos mil dieciocho a setenta y cuatro por ciento en dos mil diecinueve.

Por este motivo, ciertos han apuntado a la política antiinmigrante del presidente, Donald Trump, como la razón del aparente menor interés de las compañías en reclutar talento extranjero.

“Estos ataques en los últimos un par de años han tenido un efecto alarmante en los empleadores. Cuando precisan del talento extranjero, mas no pueden confiar en que se los van a aprobar, crea una inseguridad, aumenta los costos, y nos hace menos competitivos como nación”, afirmó el letrado y defensor de los derechos de los migrantes, Hassan Ahmad, consultado por el portal de noticias web Quartz.

Los datos del visado H-1B

Ya antes de presentar una solicitud al USCIS, las compañías deben tomar medidas para asegurar que los trabajadores estadounidenses no padecerán daños al emplearse trabajadores extranjeros, explica el Consejo Americano de Inmigración.

Eso incluye avisar a los empleados existentes que existe la pretensión de contratar personal H-1B y aseverar que hacerlo no afectará de manera negativa los sueldos y las condiciones laborales de los trabajadores estadounidenses empleados de forma afín.

Conforme con los datos de la agencia, para el año fiscal dos mil dieciocho, que concluyó el treinta de septiembre de ese año, el USCIS recibió cerca de cuatrocientos veinte con cero solicitudes para el uso inicial y progresivo de H-1B. Alrededor del setenta y cuatro por ciento de ellos procedían de personas nacidas en India y el once por ciento en China.

Los empleadores deben abonar todos y cada uno de los honorarios y costos asociados con el proceso H-1B, conforme con William Stock, un letrado de inmigración y miembro creador de Klasko Immigration Law Partners, LLP, consultado por la cadena NBC.

Stock afirmó que el USCIS cobra cuatrocientos sesenta dólares americanos para procesar la petición y asimismo cobra 3 tarifas adicionales: uno con quinientos dólares americanos para financiar los programas de formación de trabajadores de los Estados Unidos; quinientos dólares estadounidenses para sacrificios contra el fraude; y cuatro mil dólares americanos auxiliares de empleadores cuya fuerza laboral es más del cincuenta por ciento de los empleados patrocinados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *